Efata, se abierto
Dios escucha el clamor de quienes sufren, y Jesús mostró su compasión al sanar al hombre sordomudo. Con la palabra «¡Efata!» —«¡Ábrete!»— le abrió los oídos y le soltó la lengua. Hoy, muchas personas cierran su corazón al evangelio; oremos para que Dios quite toda sordera espiritual.Declaramos sobre España: «¡Efata! Abre tus oídos y recibe el mensaje de salvación».
