Vivamos por fe
Mientras Habacuc el profeta se afligía mirando la maldad y violencia de los impíos Dios le respondió: “El justo por su fe vivirá”, contrastando el orgullo que lleva a la muerte con la fe humilde que recibe la justicia de Dios. Los malvados serán juzgados, pero el justo, por gracia mediante la fe en Cristo, posee vida eterna.
