Paz con Dios

Romanos 5:1-2 “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes"
Luis Guzmán, 8 de Febrero de 2026

El hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios y tenía una relación estrecha de amor y amistad. Dios le dio autoridad sobre todas las demás criaturas y cosas en la tierra con el fin de crecer, madurar y ser fructífero. Todo estaba a su alcance y podía disfrutarlo, salvo un fruto que le estaba prohibido. Adán comió del fruto prohibido y ese pecado cambió rotundamente el escenario para él y para la humanidad. El pecado les separaba y de Dios y desde entonces trajo el dolor y la maldición a todos los hombres.

Dios a lo largo de los siglos trató de salvar esa enemistad y separación con la humanidad. Escogió a un hombre, Abraham, con el cual hizo un pacto. A su descendencia le dio la ley para seguir teniendo relación. Pero este pueblo infringió la ley continuamente. ¿Cómo podría un Dios Santo relacionarse con una humanidad caída?

Como siempre, Dios tomó la iniciativa y nos amó de tal manera que tomó forma de hombre, Jesucristo, Dios el Hijo, para morir en nuestro lugar, destruir al pecado y otorgarnos gracia para salvación. Al ser declarados justos en su sangre, nuestra relación es plenamente restaurada y tenemos paz para con Dios. Al hombre se le pide solo un requisito para entrar a la gracia, el requisito es la fe.

Fe en la obra de Cristo por nosotros. Una vida nueva de fe, caminando mano a mano con Dios firmes en la gracia. ¿Deseas tú la paz con Dios?

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad